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ACTUALIDAD PARA PROFESIONALES DE LA ODONTOLOGÍA
El invitado

Profesor Doctor Marc Quirynen

1 de Mayo de 2014 0
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El Profesor Doctor Marc Quirynen se graduó como dentista en 1980 en la Universidad Católica de Leuven (UCL), donde realizó su especialización en periodoncia. Es profesor de esta especialidad en la UCL desde 1990. Su investigación se centra en la microbiología oral (con especial atención a la influencia de las características de superficie en la adhesión bacteriana y el efecto de los antisépticos), en la halitosis, y en la simplificación y optimización de la terapia periodontal, incluyendo la cirugía de implantes. Ha publicado más de 300 artículos científicos en revistas indexadas internacionales.

«Cuesta mucho aún convencer a los médicos de la relación tan importante entre salud periodontal y salud general»

Después de 35 años investigando sobre la enfermedad periodontal, ¿cuáles han sido los cambios más importantes en el conocimiento sobre la patología con relación a cuando empezó a investigar?
Probablemente, el cambio más importante ha sido entender que las bacterias forman biofilms alrededor de los dientes y los implantes y cómo afecta esto al tratamiento. La solución pasaría por desestructurar el biofilm (por ejemplo, mediante instrumentación ultrasónica o con raspado radicular en el área subgingival, o mediante un buen control de la placa y el pulido en el área supragingival) antes de utilizar un antibiótico e incluso un antiséptico. Así se pueden esperar los mejores resultados del tratamiento combinado. 
También mi comprensión de la etiología de la periodontitis ha cambiado de forma significativa con el tiempo. Así como al principio la placa se consideraba el factor etiológico más importante, hoy en día sabemos que hay muchos otros factores involucrados. Para que un paciente desarrolle periodontitis se deben cumplir tres condiciones: i) el paciente tiene que ser susceptible, lo que indica que hay una parte de la población que es resistente a la infección periodontal; ii) el paciente debe estar infectado por determinados periodontopatógenos, y iii) la concentración de bacterias beneficiosas no puede ser muy alta. La susceptibilidad del individuo está determinada  genéticamente, pero además se puede ver influenciada por factores adicionales como el tabaco, la presencia de diabetes, algunas medicaciones (por ejemplo, las que reducen la secreción salival o la respuesta inmune) o el estrés, que pueden acelerar la progresión de la enfermedad. Asimismo, entender el papel de las especies beneficiosas ha influido en nuestra forma de pensar. Y, más recientemente, el impacto de la dieta y la obesidad han sido demostrados. Desafortunadamente, aún hoy no podemos medir la susceptibilidad de un paciente a la enfermedad periodontal. 
Finalmente, la evidencia del impacto que la enfermedad periodontal tiene sobre la salud general da un valor añadido a la importancia de tener salud periodontal. En este contexto cuesta mucho aún convencer a los médicos de esta relación tan importante.
En 1995 usted y su grupo descubrieron el concepto de desinfección completa de la boca en una sesión para el tratamiento periodontal. ¿Cuál es el estado actual de esa técnica?
Se han realizado estudios comparando esta técnica con la terapia estándar de raspado y alisado radicular por cuadrantes en intervalos de una a dos semanas, y se han demostrado claramente los beneficios de hacerlo en una sesión con mayor ganancia de inserción, mayor reducción de bolsa y cambios microbiológicos más favorables. También se observaron mejoras en combinación con técnicas como la regeneración tisular guiada y la aplicación de antibióticos locales. 
Hoy en día seguimos con este procedimiento. Lo único que hemos cambiado con el tiempo es que sólo realizamos esta técnica cuando el paciente consigue un control de la placa perfecto previo al procedimiento de desinfección total. Así, realizamos un «periodo de entrenamiento» en el que destruimos el biofilm supra y subgingival mediante ultrasonidos y esperamos a que el paciente consiga un control de la placa óptimo el tiempo que haga falta. De esta manera, el paciente debe comprender la importancia de una higiene oral perfecta.
«Sería muy importante determinar los niveles de periodontopatógenos necesarios para el inicio de periodontitis»
Otra línea de investigación muy interesante y de máxima actualidad que están trabajando es el manejo de la periimplantitis. ¿Podremos llegar a entenderla y a tratarla correctamente en un futuro cercano?
En los últimos años en casi todos los congresos dentales los ponentes advierten de un tsunami de pacientes con periimplantitis, con incidencias de hasta el 50%. ¿Por qué ocurre esto? Lo primero que debemos tener en cuenta es que los protocolos clínicos han cambiado significativamente en los últimos 35 años. De un protocolo muy estricto basado en la biocompatibilidad y orientado a la oseointegración y el éxito a largo plazo, se ha pasado a unas condiciones mucho menos rigurosas, con el objetivo de acelerar el proceso de curación y mejorar los resultados estéticos. No se ha podido comprobar que estos cambios hayan aumentado la susceptibilidad a padecer periimplantitis, pero algunos pueden incrementar las posibilidades de infección o una respuesta de los tejidos duros menos favorable.
Igual que en la periodontitis, la etiología de la periimplantitis es, por lo tanto, multifactorial. Así, la inflamación no depende solo de la carga bacteriana, sino que intervienen otros factores a nivel de implante, de paciente y del operador. Además del huésped (genética y calidad de la respuesta inmune), el ambiente (concentración de periodontopatógenos, anaerobismo) y los hábitos del paciente (tabaco, higiene oral), factores como el hardware (rugosidad del implante y el pilar, cambios de plataforma, conexión externa e interna), el procedimiento (regeneración ósea guiada, condensación ósea, compresión ósea, prótesis cementada o atornillada) y la calidad de los tejidos blandos y duros (densidad y vascularización del hueso, cantidad de encía queratinizada) pueden tener un impacto muy significativo en el resultado final del implante.
Hasta la fecha no se ha encontrado una estrategia para el tratamiento de la periimplantitis que sea superior a otra. Por lo tanto, lo más importante es la prevención. Los factores más fáciles de considerar en este aspecto serían: prótesis higienizables, un mantenimiento oral mejorado, una terapia de mantenimiento estricta, reducir o eliminar el tabaco, aumentar el ejercicio físico, mejorar la dieta (por ejemplo, con antioxidantes), reducir la corrosión e incluir otras enfermedades autoinflamatorias en la terapia.

Proyectos de futuro

Mi prioridad es hallar estrategias para mejorar el resultado de la terapia periodontal, incluyendo la terapia con implantes y el mal aliento, y facilitar la prevención de recurrencia de enfermedad. Nuestros principales intereses pasan por: i) la estimulación de las bacterias beneficiosas vía pro y prebióticos, ii) facilitar un control de placa óptimo, iii) mejorar la planificación 3-D de los implantes orales, iv) simplificar la regeneración tisular mediante el uso de fibrina rica en leucocitos y plaquetas y v) determinar el umbral de los niveles de periodontopatógenos necesarios para el inicio del desarrollo de periodontitis, y además relacionado con la susceptibilidad del paciente.

 
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