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SITUACIÓN DEL CÁNCER ORAL EN ESPAÑA. PAPEL DEL ODONTÓLOGO EN LA PREVENCIÓN

13 de Septiembre de 2016 0
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El cáncer oral se sitúa entre los 10 cánceres más frecuentes a nivel mundial. Los tumores malignos de la cavidad oral suponen un 4% del total de tumores malignos del organismo, y dentro de ese 4% un 90% corresponde a carcinoma oral de células escamosas, el más común de los cánceres de cabeza y cuello(1).

INCIDENCIA

Su incidencia es variable según el área geográfica analizada, siendo mayor en los países asiáticos (donde puede llegar hasta el 25-30% de todos los tumores), mientras que en Estados Unidos o Europa es sólo del 2-4%. La incidencia en España es de 5,7-12,9 casos por 100.000 hombres/año y de 0,6-2,1 casos por 100.000 mujeres/año, por lo que se estima que durante 2016 el cáncer oral afectará a 5.000 nuevos pacientes en España, causando 1.200 muertes(2).

Tradicionalmente, el cáncer oral ha sido predominantemente masculino; sin embargo, debido al aumento del hábito tabáquico en la mujer, este cociente se ha ido reduciendo progresivamente. También se ha observado un incremento en la aparición en mujeres jóvenes en las que no se encuentra directamente relacionado con el hábito del tabaco. Con respecto a la edad, a pesar de ser un tumor cuya edad media de aparición está por encima de los 50 años, en los últimos años ha aumentado el número de casos en pacientes de 40 años y en menores de esa edad(3).

ETIOLOGÍA

Aunque la etiología del cáncer oral sigue siendo desconocida, existe una serie de factores de riesgo que actúan como agentes carcinógenos, favoreciendo la aparición de mutaciones en el ADN de los queratinocitos y dando lugar al cáncer oral.

Los dos principales factores de riesgo implicados en el origen de dichas mutaciones son el consumo de tabaco y el consumo de alcohol, de manera que el sinergismo entre ambos resulta en un aumento de riesgo de hasta 13 veces respecto a los no bebedores y los no fumadores(4).

De manera similar, la dieta se considera un factor influyente en esta enfermedad por el efecto beneficioso de una alimentación rica en antioxidantes. En la etiopatogénesis del cáncer oral también se ha implicado la existencia de lesiones previas, caracterizadas por alteraciones estructurales del epitelio de la mucosa, con una mayor tendencia a la malignización, considerándose desórdenes orales potencialmente malignos. Entre ellas cabe destacar dos por su frecuencia y su tasa de transformación maligna: la leucoplasia y la eritroplasia.

TASA DE SUPERVIVENCIA

La tasa de supervivencia del cáncer oral a los cinco años es del 50-60%, no evidenciándose un incremento significativo en los últimos años a pesar de los grandes avances y de perfeccionamiento en las diferentes modalidades terapéuticas. Estos porcentajes tan bajos de supervivencia se deben al retraso que se produce en la detección de la lesión cancerosa, lo que conlleva un diagnóstico, en el 60% de los casos, en estadios avanzados, por lo que en la actualidad el diagnóstico precoz en estadios iniciales sigue siendo el objetivo primordial en el tratamiento de estos pacientes(5).

PAPEL DEL ODONTÓLOGO EN LA PREVENCIÓN

El papel del odontólogo en la prevención del cáncer oral es de gran importancia en la educación, la detección precoz, el diagnóstico y el manejo de los pacientes con cáncer oral. 

Prevención primaria (promoción de un estilo de vida saludable) 
Se estima que hasta el 80% de nuevos casos de cáncer oral podrían evitarse si se eliminara el consumo de tabaco y se redujera la ingesta de alcohol, de tal forma que disminuiría el riesgo hasta un 35% a los 1-4 años de dejar de fumar y un 80% a los 20 años. Asimismo, el consumo adecuado de fruta y verdura se ha asociado con un descenso significativo del riesgo de desarrollo de cáncer oral.
Por todo ello, el odontólogo debe fomentar entre sus pacientes una alimentación saludable, así como eliminar el consumo de tóxicos(3).

Prevención secundaria (diagnóstico precoz del cáncer oral)
El pronóstico y la supervivencia del paciente cambian radicalmente ante un diagnóstico precoz, ya que los estadios iniciales (estadios I y II: aquellos en los que no existen metástasis cervicales y el tamaño de la lesión es menor de cuatro centímetros) tienen una tasa de supervivencia elevada de hasta el 75% a los cinco años, mientras que en los estadios avanzados (estadios III y IV: con lesiones mayores de cuatro centímetros y/o con adenopatías cervicales o metástasis a distancia) el pronóstico empeora drásticamente, con una supervivencia media del 20-30% a los cinco años. 

Por ello, un examen sistemático de la mucosa oral debe formar parte de todo examen dental rutinario, identificando aquellas lesiones iniciales incipientes sospechosas de malignidad(5) (6):
  • Lesiones potencialmente malignas, como las manchas rojas o blancas de la mucosa de la cavidad oral (leucoplasia y eritroplasia) que persisten más de tres semanas una vez retirado el posible agente causal.
  • Ulceraciones de la mucosa de la cavidad oral u orofaringe que persiste más de tres semanas una vez retirado el posible agente causal.
  • Lesiones de rápido crecimiento, induradas o con bordes evertidos.
  • Tumefacción oral que persiste más de tres semanas.
  • Movilidad dentaria sin causa aparente y no asociada a enfermedad periodontal.

Prevención terciaria (manejo de las secuelas del tratamiento)
Los especialistas en la salud oral también tienen un papel importante en esta etapa, ya que los pacientes diagnosticados y tratados de un carcinoma oral van a requerir un control para prevenir la aparición de recidivas o de nuevos tumores primarios, así como de procedimientos para reducir la morbilidad asociada a los diferentes tratamientos: mucositis, prevención de caries, exodoncias previas a radioterapia, rehabilitación oral, etc.

CONCLUSIÓN
El diagnóstico precoz continúa siendo una labor esencial de los odontólogos en el manejo de los pacientes con cáncer oral, ya que aumenta significativamente las posibilidades de curación, evitando la necesidad de tratamientos radicales y mejorando la calidad de vida de los pacientes.

 

Manuel Leopoldo Rodado, Doctor en Medicina. Especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial, Hospital General Universitario de Valencia.

Jose Bagán Sebastián, Catedrático de Medicina Oral de la Universidad de Valencia. Jefe de Servicio de Estomatología y Cirugía Maxilofacial, Hospital General Universitario d


BIBLIOGRAFÍA

REFERENCIAS
(1) Ferlay J, Steliarova-Foucher E, Lortet-Tieulent J, Rosso S, Coebergh JWW, Comber H, Forman D, Bray F. Cancer incidence and mortality patterns in Europe: Estimates for 40 countries in 2012. Eur J Cancer 2013; 49 (6): 1.374-1.403.
(2) El desafío de las enfermedades bucodentales – Una llamada a la acción global. Atlas de Salud Bucodental. 2ª ed. Ginebra: Federación Dental Internacional (FDI); 2015.
(3) Warnakulasuriya S. Living with oral cancer: epidemiology with particular reference to prevalence and life-style changes that influence survival. Oral Oncol 2010; 46 (6): 407-410.
(4) Hashibe M, Brennan P, Chuang SC, Boccia S, Castellsague X, Chen C, y cols. Interaction between tobacco and alcohol use and the risk of head and neck cancer: pooled analysis in the International Head and Neck Cancer Epidemiology Consortium. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2009; 18 (2): 541-550.
(5) Bagan JV. Medicina y patología bucal. Valencia: Medicina Oral SL; 2013.
(6) Scully C, Sciubba JJ, Bagan JV. Oral mucosal precancer and cancer: A helpful discriminating clinical tool. Med Oral Patol Oral Cir Bucal 2015; 20 (5): e587-590.

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